Prueba Rápida Covid-19

Aplicaciones

La historia normal de una infección, nos indica que desde que el virus entra en contacto con un organismo y lo infecta hasta que aparecen los síntomas, el cuerpo reacciona silenciosamente, generando anticuerpos diseñados para atacar al coronavirus SARS-CoV-2. Existen dos anticuerpos que se pueden detectar: Los anticuerpos IgM, que se producen rápidamente casi desde el inicio de la infección y que solo se mantienen durante el periodo de infección activa. Los anticuerpos IgG, que se producen después de los anticuerpos IgM y que son parte de la memoria inmune del cuerpo. Pueden mantenerse durante un largo tiempo, por lo que pueden utilizarse como un indicador de infección previa por SARS-CoV-2.

¿Cómo se realiza?

A través de una muestra de sangre entera del paciente, recolectada regularmente de la yema de un dedo de la mano, previa higiene del área, puncionando con una lanceta estéril y recolectando la muestra con una pipeta, para su colocación en un dispositivo “casete y buffer”.

¿Qué mide?

La Prueba nos permite identificar si el paciente está:

  • Sin datos de reacción o prueba negativa.
  • En presencia de una probable infección activa.
  • Con antecedentes de una infección antigua.

¿En qué momento se debe realizar?

Se recomienda realizarla después del 5° día de haber iniciado síntomas, para valorar si han transcurrido los primeros 7 días de la infección, para identificar la presencia de anticuerpos, o bien al haber mostrado síntomas en el pasado y querer conocer sobre el desarrollo inmunidad a la presencia de anticuerpos.